Una experiencia religiosa.

A mis cuarenta y seis años-veintidós como publicista-sigo creyendo firmemente que nuestras vivencias son el combustible para echar andar nuestra creatividad. En mis clases de creatividad publicitaria en el IPP, siempre les digo a mis alumnos que leer, vivir, conocer, son experiencias  tan importantes y fascinantes como viajar. Por eso, para que nuestra imaginación viaje, es necesario que nosotros viajemos primero.

Tener mundo, literalmente, es imprescindible para ampliar nuestra creatividad, por eso, cada vez que tengamos la oportunidad de viajar, debemos aprovecharla como lo hice algunos días atrás que tuve la maravillosas o mejor dicho  o mais grande oportunidad de viajar a Río de Janeiro, una experiencia de película como lo que sentí  cuando conocí una de sus primeras atracciones: el pao de azúcar con su emocionante teleférico que funciona desde  1912 donde se filmó la famosa Goldfinger de mi agente favorito 007.

Desde la cima del pao de azúcar se puede ver lo maravillosa que es la ciudad de Río, con su arquitectura clásica y moderna, su gigantesca Lagoa y sus impresionantes playas de Copacabana e Ipanema.

Por si fuera poco, desde donde me alojaba, el departamento maravilloso de mi gran amigo y excelente director creativo con el que trabajé innumerables campañas publicitarias años atrás, el gran Zyppo, quién nos recibió  junto a su maravillosa esposa, se veía nada menos que el famoso Cristo de corcovado. Un privilegio para cualquier mortal, más aún si tu casa se encuentra bajo su sobaco, como graciosamente llaman los lugareños a esa zona: el sobaco de Cristo.

Para ubicarme, solo tenía que usarlo como referencia ya que desde casi cualquier parte de  Rio se divisa su imagen, la que visitaría posteriormente.

Un simpático tren te lleva hasta la cima del corcovado donde se aprecia la más emblemática estatua de cristo creada por el escultor Paul Maximilian Landonski. Treintaintantos metros divinos en la cumbre de una espectacular montaña: Un experiencia casi religiosa.

Pero lo mejor estaba aún por llegar en torno a esta nueva maravilla del mundo.

Viví bajo su sobaco, estuve a sus pies y finalmente me encontré a su altura gracias al más espectacular viaje en helicóptero que hice en toda mi vida. Dios mío!  conocí el Cristo de Corcovado por todo lo alto, de arriba abajo .

Y es que como buen publicista, me gusta ver las cosas desde todos sus ángulos.

Nunca voy a olvidar haber conocido  el cristo de corcobado  y descubrir  que es una de las pocas esculturas universales que muestra un cristo alegre como mi amigo Zyppo, sus vecinos cariocas y por qué no, como yo también, que hasta hoy no se me borra esa sonrisa alegre por haber visitado una de la ciudades mais grandes do mundo.

Los invito a viajar conmigo alrededor de esta nueva maravilla del mundo.       Denle click al video  y ajústense los cinturones.

11 thoughts on “Una experiencia religiosa.

  1. Te felcito Bulin, realmente ha sido espectacular compartir ese video con nosotros, 20 puntos cumpita !!

  2. Mac, esta mui buena la edicion, por no puenes en la red.
    Te felicito y gracias por tu texto.
    abraços
    Zyppo

  3. Que buenas imagenes, es impresionante, que rico paseo, tu familia y tu, no lo van a olvidar nunca…Felicitaciones !!!…muito obrigado!!!…la musica esta muy buena, le da un ritmo adrenalinico al video, pense que era una de elvis pero creo que es un gurpo local no??
    un abrazo, Ingeniero de la Publicidad.

  4. primo,,que buen video recien navegando en tu blog me encontre con esta maravilla,esta buenisimo

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