La sister

Acaba de sonar la sirena y mi cuerpo necesita agua a gritos.

El desgaste físico durante cuarenta y cinco minutos ha sido arduo.

Mi alternativa inmediata, llegar al bebedero para saciar mi sed.

El riesgo: ser descubierto por la sister Clarice.

Corrían los setentas y con ellos, mis amigos del colegio y yo, aprovechando cada minuto de nuestro esperado recreo.

No importaba cuál fuera la actividad, todos disfrutábamos hasta el último suspiro porque sabíamos que la sirena indicaba el fin.

El fin del recreo por supuesto.

El retorno a las aulas previa formación.

Eran esos momentos deliciosamente atrevidos, los que  empapados de sudor, nos hacían decidir por el último momento de gloria:

Tomar agua sin que la sister nos descubra.

Como todo colegio religioso, las monjas tenían sus reglas y también sus métodos.

Estaba prohibido beber agua al sonar la sirena y los infractores eran duramente reprimidos.

La sister clarice -una monja de tremendo carácter a pesar de sus diminuta talla- era la encargada de cuidar los bebederos y prohibir tomar agua terminado el recreo.

Nadie podía discutir con ella y salir airoso. Menos , romper sus reglas.

A pesar de su corta estatura y avanzada edad, la sister Clarice era sumamente ágil y rápida.

Su sotana no era obstáculo alguno para correr velozmente; al contrario, parecía que volaba al ras del piso, como ave en busca de su presa: el infractor.

El que a pesar de las advertencias, tomaba agua después de lo establecido como lo hacía yo en casi todos los recreos con maliciosa felicidad.

Grandes sorbos de agua fresca saciaban mi indisciplina al mismo tiempo que un ojo vigilante advertía la aparición de la sister que se acercaba para atrapar a los bebedores ilegales.

Siempre escapaba de ella, ya que éramos muchos los infractores y solo los más lentos caían en sus garras.

Eso creía yo.

Uno de esos días, me encontraba nuevamente bebiendo agua cuando la veo venir. Rápidamente la eludo perdiéndome hábilmente entre mis compañeros y colocándome en fila con un cinismo digno de cualquier actor, como si nada hubiera pasado.

Mi posición era firme y mi rostro el del alumno respetuoso y cumplidor de las reglas.

De pronto, todo mi repertorio histriónico fue destruido en pocos segundos con el jalón de patillas más insoportable sufrido en mis años escolares.

La sister me había “marcado” durante días y esta vez cobró revancha luego que volara hasta una de mis patillas y se prendiera con asombrosa precisión sobre ella haciéndome ver a judas calato con ella a su costado.

Su diminuto tamaño le había permitido escabullirse entre mis compañeros para luego -con un salto felino- colgarse de mis patillas para hacerme notar la fuerza de su autoridad.

Hoy, cada vez que pretendo hacer  algo prohibido o cruzo el semáforo temerariamente en ámbar, casi puedo sentir ese jalón de patillas, como si la misma sister Clarice vigilara cada uno de mis movimientos.

¿Será mi conciencia?

16 thoughts on “La sister

  1. La Fantasmagórico….. debe ser entonces la conciencia de muchos. Algo anunciaba que sería así, no solo por sus rápidas movidas (a mi me tiró con carpeta y todo un día en el que trató de pasar entre el pupitre y mi sitio y no dudó en empujarme con una fuerza sobrenatural), sino por sus apariciones en el techo del edificio de salones del lado de Conquistadores. Aún recuerdo como si fuera esta mañana sus reclamos llamándonos Hypocrits! por la cara de santos que poníamos cuando traía a la directora. Anoche precisamente estuvimos recordando los tiempos iniciales de MR con Beto Muller.

  2. Buenisimo Christian!
    En el Santa Maria de Trujillo sister Evangelist(misma congregacion) nos educaba de la misma manera.
    🙂

  3. Inolvidables años de colegio !!!!!!!! Y eras uno de esos niños que siempre quería ser policia, para \atrapar\ a las ladronas… te acuerdas? Cómo estará mi policia preferido? Un beso grande hasta el cielo !!!

  4. Que recuerdos Christian =)…me has transportado con a esos dìas por tu excelente relato .
    No sòlo cuidaba el bebedero tambièn los pasadisos del 2do piso y tal cuàl describes parecìa que volaba al ras del piso y con gran rapidez aparecìa nos ponìa en fila contra la pared(yo era una de esas lentas que mencionas jajaja) y nos agarraba de la cola contra la pared diciendo No debes correr en el pasadiso con ese acento particular y gracioso que tenìa .
    De la misma manera recuerdo cuando ella escriìba en la pizarra en la clase y nosotros conversabamos ,nos reìamos y volteaba sorpresivamente a lanzarnos una tiza =) .La Sister Clarice dejo muchas anecdoctas dignas de recordar en nuestras vidas …era un reto enfrentarla y parte de la diversiòn de cada ansiado recreo.
    Un beso Grande !!

  5. Que recuerdos Christian =)…me has transportado con a esos dìas por tu excelente relato .
    No sòlo cuidaba el bebedero tambièn los pasadisos del 2do piso y tal cuàl describes parecìa que volaba al ras del piso y con gran rapidez aparecìa nos ponìa en fila contra la pared(yo era una de esas lentas que mencionas jajaja) y nos agarraba de la cola contra la pared diciendo ” No debes correr en el pasadiso ” con ese acento particular y gracioso que tenìa .
    De la misma manera recuerdo cuando ella escriìba en la pizarra en la clase y nosotros conversabamos ,nos reìamos y volteaba sorpresivamente a lanzarnos una tiza =) .La Sister Clarice dejo muchas anecdoctas dignas de recordar en nuestras vidas …era un reto enfrentarla y parte de la diversiòn de cada ansiado recreo.
    Un beso Grande !!

  6. lindos y fantasmagoricos recuerdos…jalones de patilla a los hombres y de pelo a las mujeres….era tremenda la Clarise!!! hoy sería demandada por abuso de autoridad….aunque para muchos se convirtio en conciencia….

  7. ¿Los 80? Más cargado a los 70, me parece, Christian. Simpáticos recuerdos y muy bien escritos. Te felicito. Un abrazo.

  8. Que recuerdos, cuanta nostalgia sentimientos que nos transportan y realmente, tal cual acabo de leerlo en tu relato, al recordarla es como sentir el dolor del jalón de pelo y la cara de satisfacción al lograrlo o ira al no alcanzarlos, sin contar que pareciera escucharla, que alucinante, Sister Clarice. Felicitaciones Christian.

  9. me acuerdo clarito de esa sister ,la que le decian fantasmagorico??? jajaja yo creo que lo que te viene cada vez que cruzas la luz ambarno es tu conciencia …es un trauma total lo que tienes…jajaja Psicologo urgente !!!!jaja

  10. JAJAJAJA, COMO ME HAS HECHO REIR, RECIEN LEO EL CALDERON DESPUES DE TIEMPO, REALMENTE FANTASTICO LO QUE ESCRIBES. SIGUE ASI,ESAS VIVENCIAS CON INMORTALES, TE FELICITO!! UN FUERTE ABRAZO

  11. NUNCA OLVIDARE EL DIA QUE VERONICA LE TRATO DE JALAR EL VELO Y SE VOLTEO TAN RAPIDO QUE LE ESTAMPO TREMENDA CACHETADA…. LUEGO DE ESO VINO UNA TORMENTA TAN GRANDE QUE SALIMOS SUSPENDIDOS DEL SALON POR TRES DIAS SEIS DE LOS MAS REVOLTOSOS DEL SALON!!

  12. Y cuando la Clarice vivía histérica porque no le hacíamos caso y las mujeres seguíamos usando las medias dobladas en el tobillo? gritaba: “Put your stockings up NOW!” y la cara se le transformaba, mientras jalaba la basta de la falda… y así descocida la dejaba….
    Que época maravillosa la del colegio… tiempo que no volverá.

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